– Niños y niñas con problemas emocionales.
– Niños y niñas que muestren problemas conductuales en uno o más contextos.
– Niños y niñas que estén pasando por un momento de sufrimiento.
– Adolescentes con dificultades en la regulación de las emociones, problemas de conducta, o dificultades relacionales.
– Familias de los peques, para acompañarles y proporcionarles pautas útiles en el manejo y la regulación de la conducta.
– Mujeres en proceso de embarazo.
– Mujeres en duelo perinatal, para trabajar la pérdida desde el respeto, el cuidado y la empatía.